Como Vargas Llosa es un conocido antichavista, el mandatario venezolano se negó a recibirlo y una vez terminada la producción, les comunicó a los operadores de cable de su país que si emitían el programa, les quitaría la licencia. Ante semejante amenaza, éstos optaron por eliminar el capítulo de Venezuela de la versión que se presente en ese país.